Arte fusión: el libro como escultura

Las hojas son transformadas con cuchillos, pegamentos, pintura y hasta instrumentos quirúrgicos, redefiniendo así al objeto del que se partió. 


Desde épocas primitivas, el hombre ha tenido la necesidad de expresarse, por lo que desde muy temprano creó arte: comenzando por las pinturas rupestres, esculturas y petroglifos, pasando por las obras sobre lienzo y al óleo, las esculturas de mármol, bronce y madera hasta las modernas y novedosas creaciones digitales.

A todo esto, por supuesto, hay que sumarle el lenguaje, el cual, con el tiempo, pasó de ser solo oral a también escrito. De esta manera, a lo largo de la historia de la humanidad, se fueron utilizando diferentes formatos para alojar las palabras, tales como tablas de arcilla o piedra, papiros y pergaminos, hasta que se extendió el uso del papel creado en China. Así, llegamos al ya clásico libro que tanta repercusión tuvo a través de los tiempos y que aun hoy, en la era digital, conserva.

Además de presentar todo un universo de historias increíbles que nos transportan con solo leer sus líneas a otras partes de nuestro planeta o a fantásticos mundos imaginarios sin movernos de nuestra casa, los libros también pueden utilizarse como instrumento para crear asombrosas esculturas.

De ahí que, rescatando del olvido viejos libros de texto, enciclopedias, diccionarios, guías médicas, etc., muchos artistas se hacen con cuchillos, trinchetas, pegamento, pintura y tijeras con el fin de realizar soberbias obras de arte.
Uno de ellos es el neoyorquino Brian Dettmer, más conocido como “El cirujano del libro”, quien, con instrumentos quirúrgicos, altera y transforma publicaciones antiguas en esculturas complejas. “Mi trabajo es una colaboración con el material existente así como con sus autores. Las piezas resultantes de mis obras no buscan más que unirse con las antiguas sin romper el concepto anterior”, cuenta el licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Columbia de Chicago.

Otra artista que realiza un trabajo igual de asombroso es Jodi Harvey-Brown, en Pennsylvania, quien nos muestra su creatividad haciendo maravillosas esculturas con libros viejos. Todo comenzó tras comprar una caja de libros usados en una tienda, y al doblar una de las páginas de uno que estaba arrugado, le encantó la forma que adquirió. Desde ese momento, continuó creando estas bellas esculturas.

“Siempre me ha gustado el arte, y siempre me ha encantado leer. Estos libros te tiran a un nuevo mundo, mientras que el arte permite que se vea. Hacer esculturas con los libros son mi forma de hacer que las historias cobren vida,” comenta.




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